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03 nov Gorka Karapeto consigue repetir la dura Vía de Orbayu

Gorka Karapeto se ha convertido en el sexto escalador que ha inscrito su nombre en Orbayu. Sucedió el 31 de octubre, en la que probablemente fuera la última oportunidad este año, ante la inminente llegada del frío. Ya la había probado durante el verano de 2016, cuando ya la dejó bastante bien. En agosto regresó para intentar acabar el trabajo, pero le resultó más largo de lo que esperaba.

Orbayu es una de las vías de largos más duras de Europa. Fue liberada por Iker noticia pequeñaPou con una propuesta de grado de 8c+/9a que la situaba como la más exigente del planeta. Las posteriores repeticiones de Adam Pustelnik, Nico Favresse , Cédric Lachat y Edu Marín dejaron el grado en un consenso alrededor del 8c. Gorka Karapeto  con Orbayu da un paso más en el nivel de dificultad a largos. Además, lo ha hecho con una filosofía intachable: todos sus intentos han comenzado desde el suelo.

Gorka, se siente más cómodo en tiradas deportivas de un solo largo. En ese ámbito cuenta con seis encadenamientos de noveno grado: Sistematik ihes en Aizpun (2008), Esclatamàsters en Perles (2011), Begi puntuan en Etxauri (2012), Celedon en Ilarduia (2014), Estado crítico 9a en Siurana (2015) y Supernowa 9a en Vadiello (también en 2015). Las vías de largos no son el terreno de juegos más habitual de él. A pesar de esto, se ha dejado seducir en más de una ocasión por la tapia y ha logrado escalar algunas líneas de relumbrón, como El Pilar del Cantábrico (8a+, 500 m) en el mismo Picu Urriellu o Zaratrusta (8a, 400 m) en Ordesa.

Para conocer mejor los detalles, os dejamos la interesante entrevista que le hicieron desde “Desnivel”:

¿Cómo fue que te motivaste con Orbayu y para ir al Picu?
Siempre me ha gustado escalar vías largas y siempre me dejo caer alguna vez, aunque es verdad que en lo que más energías pongo, más me motiva y más tiempo dedico es la deportiva. En 2015, cuando hice El Pilar del Cantábrico en libre, ya le eché el ojo a la Orbayu y el año pasado ya estuve dándole. Pero después de estar dándole unos cuatro días, tenía el dedo tocado y, como las presas son muy pequeñas, decidí dejarla. Eso sí, la dejé bastante bien y tenía en mente volver este verano.

Este verano volví a la vía y desde el principio la tuve muy a punto, pero se ha resistido más de lo que esperaba. Es una vía muy técnica, de agarres muy pequeños y puedo decir tranquilamente que para mí es la escalada más difícil que he hecho nunca; la que más me ha exigido; la que más me ha puesto en mi sitio… Tanto físicamente como psicológicamente. Al final, es una vía de pared y hay que subir hasta un quinto largo y si no la haces te tienes que bajar. Incluso ha habido días que he venido solo para probarla al día siguiente y volver a casa. Y eso al final se hace duro.

Duro porque tampoco la tienes al lado de casa…
Eso es… La primera vez que vinimos este verano fue en agosto y estuvimos cuatro días ahí. Luego ya volví y hemos venido como tres veces en salidas de un día o como mucho dos. Ya había caído en el largo duro. Al final, ha sido una lucha mental también, y estoy muy contento y muy agradecido con toda la gente que me ha apoyado. Porque una de las cosas difíciles, aparte de la vía, ha sido el poder tener gente conmigo para ayudarme, cuando el objetivo era solo mío.

¿Has escalado tú de primero completamente?
Desde el primer largo hasta el último, hasta salir por la Rabadá. Al final la he escalado con Txetxu Mora y gracias a él también. Aunque otros días ha habido otra gente, como Adrián, Peio Peñas, Burutzu, Mikel Inoriza…

¿Cómo decribirías la vía? ¿Cómo es Orbayu?
Aparte de que es una vía preciosa, con una caliza perfecta como sabe cualquiera que haya escalado en el Picu, Orbayu va justo por una línea desplomada y se junta en el nicho donde está el largo de A3 de la Mediterráneo. Al final, los Pou abrieron una variante de la vía Mediterráneo para escalar en libre. Es una variante de cuatro largos hasta un nicho, el quinto de la vía que coincide con el A3 de la Mediterráneo y que es el largo duro de Orbayu.

Es una escalada perfecta para mí. Sobre todo el largo difícil es una escalada muy técnica, de agarres muy pequeños, muy precisa y que te exige ir súper controlado. Cualquier movimiento un poco brusco te puede echar. Hasta ahí son largos que te pueden ir desgastando… Sobre todo diría que es una vía potente y de calidad.

¿Qué es lo que más te ha costado? Porque has tenido que hacer bastantes viajes hasta conseguir escalarla… ¿Cuál es la principal dificultad que te has encontrado?
La principal dificultad, está claro que ha sido el largo difícil: llegar allí y encadenarlo. He hecho todos los intentos desde el suelo, y he llegado al largo duro siempre encadenando lo de abajo. Lo más difícil ha sido encadenar el largo duro, enlazar toda la secuencia dura sin cometer ningún error. Siempre iba bien, me sentía fuerte, pero si no era por un pie era porque me colocaba mal o se me iba un pie o he ido nervioso… Y aparte de la dificultad de la vía, también ha sido difícil todo lo que conlleva escalar la vía, la parte logística. Al final, para mí, la Orbayu es todo ese conjunto.

Dices que lanzaste todos los intentos desde el suelo, ¿esa era tu estrategia? ¿En qué consistía?
Mi idea era empezar desde el suelo e ir liberando todos los largos. Empezar en el suelo y salir por la cumbre liberando todos los largos. Desde el primer día en que la probé, llegué al largo duro encadenando todos los largos y hasta ahora nunca he fallado. Siempre he fallado en el largo difícil, en el L5.

Hay formas diferentes de ensayar ese largo, pero yo siempre he preferido meterle desde abajo porque para el día en que encadenase también iba rodando y lo de abajo cada vez lo hacía más fácil y llegaría menos cansado. Esa era la estrategia. Y así, antes de ayer que fue el primer día que encadené el largo difícil, también encadené el largo siguiente que también es difícil. Y de ahí en adelante ya es más de navegar, más sencillo.

En cuanto al grado, ¿qué cotación le das a lo más duro de Orbayu?
Si hablásemos de grado, para mí el largo duro coincido con las últimas repeticiones y para mí es un 8c sólido. Creo que he escalado bastante en Etxauri y demás, es una escalada que se me da bastante bien y me gusta; creo que puede ser un 8c de dificultad. Y aunque haya encadenado seis vías de 9a, mira cómo es el tema del grado que para mí, es la escalada más difícil que haya hecho nunca.

¿Qué la convierte en lo más duro que has hecho nunca?
Para mí es la que más me ha exigido y la que me ha hecho sacar lo mejor de mí como escalador. El largo duro para mí es 8c, pero no deja de ser un solo largo, el L5. Orbayu es toda la vía; empieza en el suelo y hasta que hagas el último largo de los 500 metros la vía no ha terminado.

¿La terminaste en la cumbre?
Sí, sí, en la cumbre. Salí desde el suelo, llegué a la cumbre y bajé por la cara sur. Aunque estés contento por haber hecho todo lo duro, hasta que no estás en la cumbre, o mejor dicho, hasta que no estás abajo, esto no termina… Muy contento.

¿Qué condiciones y qué tiempo te encontraste? Porque ese es otro tema a tener en cuenta en el Picu…
Eso es. Estuve mirando la previsión del tiempo y sabía que era mi última oportunidad de esta temporada. He tenido suerte de que el otoño se ha alargado bastante  y he podido aprovechar que las temperaturas todavía eran escalables. Daban máximas de 9ºC y mínimas de 3ºC. Por suerte no nos daba el viento. Sí que hacía frío, pero a mí el frío me gusta y, como no parábamos mucho en las reuniones, he podido gozar de una escalada fresca. Se me quedaban las manos un poco frías pero el tacto de la roca era perfecto. Al día siguiente bajaron más las temperaturas y creo que de aquí para delante difícilmente se podría ir a la vía.

Era ese día o bien ya otro año. Pero tampoco quería pensar en eso; simplemente, me centré en escalar concentrado, porque eso puede ser también una razón para presionarte más. Se trata de olvidarte de todo, concentrarte y disfrutar de la escalada, y sí que pude disfrutar mucho. Estoy contentísimo.

¿Qué diferencia hay entre llevar a cabo un proyecto de deportiva y llevar a cabo un proyecto como este?
Mientras estaba intentando la vía y volvía a casa, les decía a algunos compañeros lo que me está enseñando el ir hasta el Picu Urriellu a intentar la Orbayu y tener un objetivo tan exigente. Creo que me está dando más fuerzas para la deportiva y que se me va a hacer más fácil afrontar cualquier otro proyecto que pueda tener cerca de casa. Este esfuerzo es muchísimo más difícil, tanto físicamente como psicológicamente y mentalmente. Cuando estás en la pared, a 200 metros del suelo intentando unos movimientos que te exigen dar lo máximo y no puedes descansar igual que descansarías en un sector de deportiva en el suelo. El factor psicológico que puede llevar… es muy diferente.

¿Ha sido como un aprendizaje?
Como he dicho, yo ya había hecho vías largas, aunque soy un escalador más bien deportivo. Pero el proceso de intentar la vía día a día me ha enseñado mucho de mí mismo. Me he dado cuenta de que era un desafío personal. Me ha enseñado que si es algo que quieres, puedes conseguirlo, y que si realmente lo quieres, que vayas a por ello.

En 2015 hiciste Zaratrusta y El Pilar del Cantábrico, ¿qué otras vías largas has hecho? ¿Cuál es tu experiencia en este campo?
Con amigos, siempre he ido a escalar a paredes largas. He estado en Yosemite, algunas vías en Taghia, pero no cosas destacables o de alto nivel. Ir a hacer unos largos en plan tranquilo.

Supongo que ahora que llega el invierno tus próximos objetivos miran más a la deportiva. ¿Qué tienes en mente para las próximas semanas o meses?
Ahora mismo no estoy probando ninguna vía, pero me gustaría poder hacer vías que me exijan dar el máximo. Ya se verá.

¿Quizás el 9a+ que tienes pendiente?
Podría ser. Tendría que buscar algo bueno, saber cuál es la línea. Lo importante es que la línea te motive y que te guste la vía, y si coincide que es un desafío fuerte para ti y un grado que todavía no has conseguido, mejor todavía. Pero lo primero de todo es que sea una vía que te atraiga.

Antes de acabar no me quiero olvidar de todos los amigos, familia y gente que me ha apoyado y animado. Tampoco de los hermanos Pou, por haber abierto la vía Orbayu. El año pasado, cuando ellos hicieron Marejada Fuerza 6, yo estaba probando Orbayu y les agradezco todos los ánimos que me dieron.

 

Fuente: desnivel.com

 



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